viernes, 9 de mayo de 2014


ARAGÓN Y LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
LOS SITIOS DE ZARAGOZA

La Historiografía para estudiar la Guerra de la Independencia en Aragón se refiere casi en su totalidad a los Sitios  de Zaragoza, cabe preguntarse si es el nacionalismo lo que impulsa a la población a luchar contra el enemigo (francés), pero también sobre esta población cabe interpretar una manipulación por parte del clero de este modo "la defensa del trono y del altar" es la defensa de una España conservadora, por lo que hay que preguntarse si esto es un nacionalismo o una defensa de privilegios de la iglesia y del orden del Antiguo Régimen.

También puede reflexionares sobre las leyes desamortizadoras de José Bonaparte durante la guerra y ver si se trata de un cambio revolucionario o por contra no lo fue ya que serán abolidas posteriormente con la instalación del absolutismo.

Otro tema de estudio es la importancia de la revuelta para Aragón, pero la historia que tenemos es fundamentalmente de héroes españoles y aragoneses mezclados, lo cual ha construido unas señas de identidad hispanas provocando una mezcla entre lo español y lo aragonés.

Herminio Lafoz dice que hay cuatro etapas de producción Historiográfica.

Primera entre 1808/14, serían artículos, proclamas..., que posteriormente se convierten en libros, fundamentalmente acontecimientos militares que narran la heroicidad de un pueblo, así ellos van unidos a la defensa  de la Patria.

Segunda desde fines  de la Guerra hasta la muerte de Palafox (1847), con la vuelta de Fernando VII desaparecerá el Liberalismo de la literatura junto con la heroicidad, serán en su mayor parte memorias haciendo referencia a los Sitios de Zaragoza fundamentalmente.

Memorias importantes serán la de Agustín Alcaine, haciendo referencias   a hechos militares, pero en ellas aparecerá la figura de Palafox como objeto de Historiografía (para narrar la Historia, posteriormente), debido a la gran información que acumuló tras la guerra sobre las publicaciones referidas a ella y los comentarios que sobre estas obras él mismo generó y las reflexiones personales que produjo, todo lo cual dio lugar a un archivo, que fue hallado en Madrid por mera casualidad por el periodista García Mercadal mientras buscaba libros viejos.

La Tercera de 1847/1908 primer centenario del Guerra, es un periodo de menor producción, un momento importante es el centenario de la Guerra en 1908, es cuando se produce una cierta explosión industrial en Zaragoza con la creación de capitales lo que la convierte en una ciudad más industrial, lo que se celebró a través de una feria internacional con participación francesa (y reencuentro de los viejos enemigos), aquí tendremos el primer congreso sobre la Guerra de la Independencia, a pesar de todo se siguen tratando los temas militares y de los Sitios.

En 1958 se celebró el II congreso histórico internacional de la Guerra de la Independencia, en este contexto aparece un trabajo de José María Jover presentado la guerra en un contexto más internacional, en el impacto que causó Napoleón en Europa.

Algunos problemas de los que aparecen en Zaragoza en la guerra aparecen ya, en la guerra de la Convención 1793 (el pueblo contra la Francia revolucionaria), la nobleza jugara un papel importante aportando capital para reclutar soldados que luchen contra los franceses, pero además de los soldados los ciudadanos aportara bienes para formar guardias cívicas, cuerpos armados destinados a guardar el orden. Estas guardias cívicas podrían ser un precedente de lo que luego serían las milicias nacionales. 

Otro problema será que durante el siglo XVIII Zaragoza recibirá un buen contingente de franceses que en el momento de la guerra supusieron un conflicto, ya que finalmente abandonarían Zaragoza, pero la mayoría volverán tras la guerra de la Convención, este mismo problema se volverá a dar en 1808 al tener que huir pero esta vez no volverán todos los que se fueron.

También en Zaragoza tendrá eco el motín de Aranjuez con la sublevación de Zaragoza el 23/24 de Mayo de 1808, Peiró lo definirá como "economía moral de la multitud" lo que sería que en momentos de crisis las clases populares podrían hacerse oír ante las clases dirigentes para intentar subsanar sus problemas, el método de protesta será oral fundamentalmente, a través de rumores y pasquines.

 Así según Peiró se asemeja a las revoluciones populares del Antiguo Régimen, pero tendrá una particularidad, como será el que las autoridades zaragozanas se resistan a aceptar las demandas de la multitud que eran de carácter político como el relevar del cargo a todas las autoridades al pertenecer al régimen anterior (a Godoy que era asimilado a los franceses), frente a esta negativa el pueblo destituirá a todos estos cargos poniendo otros nuevos en su lugar.

Los pequeños propietarios pedirán al conde de Sástago que se ponga a liberar la revuelta, pero este se negó al decir que era cosa de las autoridades, poco después Palafox también se puso a pedir a personajes notables establecer una Junta para llevar a cabo este relevo, pero este intento será también infructuoso, ante la actitud de las autoridades que no quisieron el cambio.

 Más tarde el día 24 llego la noticia de la renuncia al trono de Fernando VII en favor de Napoleón, ante lo cual los sublevados se dirigieron al palacio del capitán general de Aragón para pedirle armas, este se resistirá en vano ya que las autoridades serán depuestas por el pueblo nombrando nuevo capitán general en la persona de Palafox.
Así parece que se diesen dos revueltas paralelas, una por los pequeños y medianos labradores que fracasaron y por otro lado Palafox con la pretensión de establecer una Junta que también fracasará, de manera que se conseguirá derrocar a las autoridades en una revuelta sin cabeza rectora, pero tras deponerlas llegaran a conseguir la dirección de Palafox al frente de la sublevación.

Estas revueltas zaragozanas son una  muestra de otras que se dan en el territorio español protagonizados por los medianos y pequeños propietarios en busca de una cabeza rectora entre los nobles. En Zaragoza se dará la peculiaridad de la convocatoria a cortes de Aragón, que no se habían convocado desde 1707, las razones de esta convocatoria por parte de Palafox será que el poder de este como capitán general de Aragón no estaba suficientemente legitimado (al haberse impuesto por medio de la sublevación).

Pero en estas Cortes también se impulsa la creación de un nuevo tipo de poder que sustituye al secuestro de la monarquía en Francia, además de la justificación de su poder, hay otra razón para convocar unas Cortes, como ser el que Aragón ha tenido y tiene unas peculiaridades institucionales, y así la convocatoria se hará a la antigua usanza por los cuatro estamentos (esto no se dará en Cataluña, Valencia o Madrid).

Peiró, afirma que lo largo del siglo XVIII ha permanecido cierta tradición fuerista en el viejo reino, de tal manera que si Palafox las convocó es porque  en Aragón existía esa tradición que lo respaldaba, uno de los temores de Palafox ante el nuevo orden francés es que estos no reconociesen la deuda pública contraída por el estado español, deuda que había sido comprada mayoritariamente por las clases dirigentes (posteriormente estos bonos de deuda incluyendo hasta los del fines del siglo XVIII de la Guerra de la Convención fueron empleados con su valor nominal desde su fecha de emisión para adquirir tierras en el proceso de desamortización de los años 20 y 30, lo que supuso un gran negocio, sobre todo para la burguesía, esto permitió a su vez al gobierno español desprenderse de parte de la gran deuda contraída).

También Palafox propone crear una junta permanente que ante el poder napoleónico le ayudase a gobernar el reino pero será una junta de seis miembros nunca reunida. Otra propuesta es la de si se debían reunir los representantes de todos los puntos de España para elegir a modo de regente a un dirigente notable que pudiera cubrir el vacío dejado por Fernando VII.


En el resto de Aragón se sabe que se dio un rechazo y lucha contra el francés, aunque no se sabe nada ciertamente debido a la poca historiografía existente sobre el tema aunque algunas noticias de Herminio Lafoz hacen pensar que esta sublevación de la población pudo llegar a darse en localidades como Alcañiz.

Zaragoza aparecerá a ojos de los franceses como una sublevación ilegitima, por lo que se pondrán en marcha para intentar acabar con la sublevación con tropas procedentes de Navarra, concentrándose la guerra en los Sitios de Zaragoza (15 de Junio y 13 de Agosto y 30  de Noviembre /21 de Febrero de 1809).


El primero de los Sitios no fue exitoso para los franceses que tuvieron que levantarlo por la derrota de Bailén. El más duro fue el segundo Sitio con una gran mortandad, debida principalmente a la enfermedad y no tanto a la lucha. En esta guerra de los Sitios se da el problema Historiográfico, conociéndose fundamentalmente las tácticas militares, la caída de Zaragoza supondrá la caída de todo Aragón, con algunas excepciones, implantándose una administración francesa al mando del mariscal Suchet.

Por otro lado está la Junta General de Aragón que organizará las elecciones para las cortes de Cádiz, además de controlar el escaso territorio no dominado por los franceses se encargaran de legitimar las partidas (guerrillas) en todo el territorio aragonés, extendiendo así su presencia.
Herminio Lafoz en el libro Palafox y su tiempo, desmitificará su figura en el apartado dedicado a héroes y villanos, tras la rendición de la ciudad Palafox envió mensajes a las cabeceras de los partidos, conminando a los grupos resistentes a que acaten la autoridad gala, desde fines de 1809 casi todo Aragón estará en manos francesas y algunos partidos como el de Teruel, Albarracín, Calatayud, Daroca bajo una junta general de Aragón.

Tras la dominación francesa la única resistencia en Aragón serán las guerrillas que luchan contra el ejército francés, la mayor presencia guerrillera se dio entre 1809/10 y a fines del 1812 cuando abandonan Zaragoza las tropas galas.

La guerrilla de los primeros momentos será de tipo patriótico y nacionalista mientras que con posterioridad será más una guerrilla bandolerista empujada por las necesidades sociales.

Desde la óptica española se denomina a estos guerrilleros como insurrectos, partisanos o bandoleros, no reconociendo así su vinculación militar. Estas guerrillas están formadas por gente del pueblo y campesinos, denominados por los franceses como forajidos o desertores sus móviles según los textos franceses, serán el saqueo y el robo de la propiedad, siendo muy pocos los móviles por tendencias políticas o lucha contra el francés.

Estos guerrilleros son presentados por los franceses como "cobardes y viles" en situación de inferioridad, pero como de enfurecidos y vengativos en situación de superioridad. Las autoridades francesas tras la guerra confiaran a compañías de guardias cívicas la seguridad de Zaragoza y de otras poblaciones, de este modo hubo ciudades dispuestas a guardar y mantener el orden francés.

En Aragón se realizaron dos elecciones para representar a Aragón en las cortes de Cádiz, además de estas hubo algunos representantes de diversas ciudades pero al no gustar el primer proceso electivo se llevó a cabo otro nuevo resultando elegidos Pedro María Ric (pidiendo sobre todo ayudas económicas para Aragón), Vicente Pascual (defensor del viejo régimen y el patrimonio de la iglesia) Juan Polo y Catalina y también Isidro de Antillon uno de los principales impulsores de la constitución y de las reformas liberales.
Zaragoza a 8 de mayo de 2014
Jose María Fernandez Nuñez
Historiador


viernes, 2 de mayo de 2014

RAZONES PARA UNA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE ARAGÓN

Para Carmelo Lisón, la autoridad que debe regir a Aragón en el siglo XIII es la ley, de manera que el poder no debería encarnarse en un monarca, ni en la iglesia, y esta ley como signo de identidad aragonesa, deberá ser interpretada por la autoridad imparcial del Justicia de Aragón, de esta manera la ley y su defensa, que permite la libertad será el valor máximo de Aragón.


Según Ortíz Oses, algunos tópicos aragoneses serían dentro del mundo mágico, no es la misma magia y mitología, sino, la forma de narrar estos mitos y leyendas con socarronería y escepticismo. Por otro lado, otro tópico será que frente a Galicia y las Vascongadas, donde está más arraigado el mundo mitológico serán sociedades matriarcales, mientras la aragonesa será patriarcal.

Así aparecen dos polos, el masculino dominante y el femenino dominado, este patriarcalismo aragonés será agrario y pastoril, jurídicamente ha sido creado a partir del derecho con la figura del mayorazgo y en ella, el tión, el segundo o tercer hijo de la familia, que no ha heredado nada y quedaba soltero, por lo que muchas veces debía vivir de los bienes de su hermano mayor, aún sin ser propietario de nada, así se daría una imagen de rudeza y dureza.

Para Bada, los símbolos son un medio de comunicación, mientras el signo es un medio de comunión, un primer símbolo sería el nombre de Aragón, dice que un pueblo no hace un nombre si no sostiene una historia. Otro símbolo sería la tierra, dirá que la gente del campo y los labradores, son quienes más sienten a la tierra, como una mujer nunca conquistada, poco compañera y castigadora, será vista como una tierra pobre, contra la que se han hecho los aragoneses. No obstante, la mitad de los aragoneses viven en Zaragoza, lo que para él no impide que, el asfalto haga que estos aragoneses se sientan tan aragoneses como los demás.

Otro símbolo es el Ebro, ya que Bada, dice que es hablar del agua, algo que ha estado siempre muy presente en los habitantes de Aragón, para Bada, es un elemento importante el agua del Ebro, que alivia la sed de las áridas tierras de Aragón y además hará que los habitantes se acerquen a sus riberas a vivir. También es visto como una vía de comunicación y unión con otros pueblos, ya que, es un eje horizontal que hace de Aragón una tierra de paso, lo que ha condicionado a sus habitantes durante toda su historia (introduce a Aragón hacia el resto de España, hacia la meseta, e igualmente es la salida natural de Aragón hacia el mar).


Un nuevo símbolo de Aragón para Bada, es el Pilar, (según Lacarra es un símbolo del patriotismo aragonés) como símbolo del patriotismo español en Aragón. La justificación de dicho templo lo dará la tradición popular, pero lo más representativo del templo, no es la Virgen, sino el propio Pilar, que sería anterior a la venida de la Virgen en carne mortal para aparecerse a Santiago, así la sagrada columna, es aquello que amplía la imagen que sustenta, aquello que es el centro inamovible.

Esto será así, visto como que el hombre en el comienzo ha de domesticar un terreno y buscar un centro donde hacerse una casa y poder subsistir, será el centro como un lugar de identificación, frente a la concepción del Ebro como lugar de paso.

En relación con el Ebro, el Pilar es visto como un símbolo protector de la margen derecha de Zaragoza, donde no se dan las inundaciones, al contrario de la margen izquierda. También se ve al Pilar como protector en la guerra, desde la Guerra de la Independencia, por ello será un símbolo protector tradicional de Zaragoza como ciudad inmortal.

LA IDENTIDAD DE LOS ARAGONESES

Gaspar Menal, ve dos formas de identificación, una universal (un solo símbolo común) y por otro lado a través de símbolos muy locales de escasa población. Estas formas de identificación, se darán sobre todo en el ámbito rural y de las pequeñas ciudades. Para él la identificación más política global y urbana, será más pobre simbólicamente que la identidad más rica fragmentada en diversas localidades. La errática idea que subyace, es que, el nacionalismo ha sido un factor modernizador de los distintos pueblos, lo cual sirve, para dar un impulso político y económico.

LA IDENTIDAD DE LOS ARAGONESES DESDE EL PUNTO DE VISTA LITERARIO

Manuel Alvar, Aragón, Literatura y ser histórico.
Hay quienes califican los ingenios y logros aragoneses de provincianos, pero este provincialismo, no provendría de un tópico general aplicable a todo lo aragonés, sino, frustración personal. Este provincialismo impide que, las personas tengan una visión general de los intereses generales (cuando este provincialismo esta movido por la mezquindad del egoísmo). Para ilustrar este hecho cita a autores como Feijoo, Unamuno, Menéndez Pelayo, Clarín, Lorca y Hernández que basan su obra. Se inspiran en su tierra natal pero que contiene un mensaje universal.


Para defenderse de las acusaciones de provincialismo, dirá que, Aragón da un aspecto universal y trascendente a sus ingenios, como puede representar el hecho de que se dé una ausencia de literatura regionalista y en el caso de haberla habido, sus autores huyen de los tópicos más aragoneses. Así dirá que la literatura aragonesa, será de integración nacional.

Discute el hecho de que el aragonés sea un idioma proveniente del tronco común (latín) o bien, cómo piensa Alvar, el hecho de que sea un dialecto proveniente del castellano o bien, de varios dialectos, y esto le servirá para decir como esta lengua dialectal, al contrario que al catalana de la misma raíz, no ha sido capaz de desarrollar una literatura propia, debido al carácter universalista (a cambio del localismo, universalidad) de los ingenios y logros aragoneses.

Juan Carlos Miner, nos habla del Romanticismo y  de la construcción de un Aragón romántico a partir del romanticismo español. Dice que la presencia del provincialismo en Aragón, está relacionada con el romanticismo y naturalismo en el siglo XIX y del vanguardismo en el siglo XX (años 40), entendiendo por provincialismo, la España interna que no es la gran ciudad.

Esta relación con el romanticismo, se referirá a la guerra contra el francés, según Mainer, Aragón, se convirtió en un tópico romántico, con la evocación de los sitios de Zaragoza y de hechos más antiguos de la historia como los fueros de Sobrarbe, los hechos de 1591, etc., para los románticos y liberales aragoneses del siglo XIX, Juan de Lanuza será la visión de la libertad frente al que es el gran enemigo Felipe II.

IDENTIDAD ARAGONESA DESDE LA ECONOMÍA

Fin de los años 60 y comienzos de los 70, el gobierno de Franco proyectó crear una serie de polos de desarrollo para favorecer la inversión privada y la aparición de industrias. Sobre esto se tenía la creencia de que en Aragón desde Zaragoza, se extendería el desarrollo económico para bien de la comarca, pero Gaviria dirá como el crecimiento desmesurado de Zaragoza se está convirtiendo en una ciudad megalocéfala, que tiende a aglutinar la población de Aragón, dejando un campo desértico y creciendo Zaragoza en detrimento de las otras comarcas.

Pero cabe decir contra la tesis de Gaviria, que este crecimiento poblacional de las ciudades, es el normal en la mayoría de los países occidentales capitalistas y no obedecerían a un modelo americano o francés, como dice Gaviria, este dirá que, el crecimiento espectacular de Zaragoza oculta el subdesarrollo y la pobreza que existe en muchas partes de Aragón (pag. 302).

Este concepto de subdesarrollo será acuñado por Rostow, junto con el de desarrollo y país desarrollado, dirá que un país ha de tener un crecimiento económico durante 15 o 20 años de un 4% para considerarse como países desarrollados, este será el denominado despegue económico o take off.

Será una teoría concebida en el marco de la campaña presidencial de Kenedy, ofreciendo facilidades para que los países del tercer mundo o recientemente descolonizados, pudiesen alcanzar este nivel de desarrollo Occ., pero habrá otros como Bairoch o Amín, que decían que esto no era así, que todo el mundo constituiría un conjunto con un centro de países capitalistas desarrollados y una periferia de países del tercer mundo.

Así, el flujo de intercambios, será el de los productos el tercer mundo que van a parar a los países del centro y los productos de los países capitalistas se intercambian entre ellos, de este modo no habría países en vías de desarrollo, sino que el centro viviría de la periferia.

A partir de estos planteamientos a comienzos de la transición, se darán argumentaciones de la existencia de un centro y una periferia, y así el primer nacionalismo aragonés, partió del hecho de que Aragón en la estructura económica española, era exportadora de sus recursos sin recibir nada  a cambio, de modo que Aragón sería una periferia de la que viviría un centro que sería Madrid, Vascongadas o Cataluña. Gaviria extrapola este planteamiento con un centro en Zaragoza y una periferia, el resto de Aragón, dice que además de aprovecharse del resto de Aragón, Zaragoza, no ha aportado ninguna modernidad al resto en su conjunto.

LA IDENTIDAD DE ARAGÓN DESDE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA

El mercantilismo aragonés :  será un nacionalismo creado, no, en Aragón sino en Cataluña, y sobre todo en Barcelona, por la colonia aragonesa y estaría muy influenciado por ese nacionalismo catalán. Uno de los máximos exponentes de este nacionalismo aragonés será Gaspar Torrente (1919) en ese año, la utilización de la palabra raza será algo normal, procedente del darvinismo anterior, en el mensaje de Torrente, debió estar muy en mente la historia medieval y de la época de la configuración del reino de Aragón.


En todos los estatutos propuestos a lo largo de la historia por Aragón, todos ellos, hacen referencia a la singularidad histórica del reino. Uno de estos proyectos de estatuto de autonomía, fue presentado en 1923 a Primo de Rivera, apoyado en su dictadura por la Liga catalana, con las pretensiones de los catalanistas de que Primo de Rivera, pusiese en marcha un estatuto de autonomía para Cataluña, así se comprende la presentación por parte de estos aragonesistas de éste proyecto estatuario.

En el actual estatuto (1982) de autonomía, se sigue imponiendo la singularidad histórica (y unidad histórica) este estatuto, fue posteriormente reformado en el 93, justificando con la razón histórica la nacionalidad aragonesa. Ha sido pues la historia un elemento recurrente a lo largo de la misma para erigirse en una unidad. Esto contrasta, porque no ha sido desde los historiadores, desde donde se ha escrito en favor de esta identidad y su justificación, de ahí la existencia de una verdad vacía, que indoctos manejan a su antojo.

La historia contemporánea como tal surgirá en los años 50, configurándose definitivamente en los 60 y durante esta corta existencia, no se planteó un pensamiento aragonés y sobre la identidad aragonesa. No será hasta los años 80 y 90, cuando comiencen aparecer los primeros trabajos sobre la historia contemporánea de Aragón, impulsados por Eloy Fernández Clemente y por Carlos Forcadell.

Eloy Fernández Clemente "Aragón sí tuvo una identidad histórica. La Historia se hace mediante los usos y costumbres que se conforman en nuestro pasado inmediato, también un grado de desarrollo de todos, (identidad política) permitirá crear una identidad aragonesa común.

Carlos Forcadell ¿por qué y cómo estudiar Aragón?, partirá de la reflexión de que se enseña lo que se sabe, puesto que faltan investigaciones a pesar de llevar últimamente, varios años continuados (sobre Historia Contemporánea de Aragón).


El principal objetivo es proporcionar una mejor Historia de Aragón para conformar una Historia Contemporánea, para poder entender los hechos y problemas actuales (una visión histórica y global). El principal objetivo es la mejora de la enseñanza de la historia aragonesa, sin dejarse llevar por los nacionalismos. La Historia Contemporánea de Aragón, sería la visión de cómo se ha dado la inserción de Aragón, dentro de la totalidad de un territorio más amplio, que representa España.

Zaragoza a 2 de mayo de 2014
José María Fernández Núñez
Historiador


lunes, 28 de abril de 2014

ROQUE JOAQUIN DE ALCUBIERRE.
Este zaragozano es el responsable directo y único, de que hoy podamos viajar en el tiempo, hasta los años de esplendor del Imperio Romano. No se trata de “descubrir” las facetas de este insigne aragonés, pero sí reivindicar y poner las piezas en su sitio, cuyas caóticas situaciones son causadas por las siempre injustas y deshonrosas usurpaciones, indebidamente realizadas a lo largo de la historia. Hoy con epítetos y adjudicaciones absolutamente gratuitas y fuera de la verdad absoluta, en cuanto a sus verdaderos protagonistas.
La práctica siempre está de moda entre aquellos mercachifles que la insana envidia los coloca en la boca letrinera de su propia abstracción. Causas recientes las padecemos en la actualidad, con falsas identidades de unos, que pretenden desnudar a los otros, verdaderos dueños de ese pasado común, que en mala hora se llevó a cabo, tratando de adquirir la honra y el honor que nunca poseyeron y que por mor de falsos historiadores, tratan de conseguir poniendo lo que para esta casta de estafadores es su máxima ley “una mentira sostenida a través del tiempo, llega a convertirse en realidad”. Quizás con el apoyo de otros especialistas, dudosos, en otras disciplinas, se decantan por el vil metal o preeminencia social, pretenden al menos confundir o implantar unos derechos que nunca fueron, tergiversando lo incólume para la consecución de sus patéticos fines consintiendo lo que saben nunca fue cierto, en tanto que los herederos, pusilánimes e interesados, dejan correr el agua putrefacta de la letrina de origen, en franco perjuicio de la propia. Empero el agua pura y cristalina de las fuentes de la verdad y lo cierto se abren paso arrinconando esta defección que va desapareciendo de sus orillas, por la fuerza de lo incontestable.

Este Alcubierre sufrió en sus carnes póstumas este efecto, tanto que, sus naturales nunca supieron o se atrevieron a reivindicar en los foros internacionales, semejante agravio, levantado por cortesanos de bajo calado. Nunca fue España, lugar de arraigo. América es América porque Américo Vespucio, diseñó unos mediocres mapas mal copiados de los de Juan de la Cosa, un geógrafo español verdadero artífice de la geografía del Nuevo Mundo, y que este avispado italiano supo repartir en los lugares adecuados, para que, en su honor, aquellos felones, reconocieran las nuevas tierras con su nombre ¿qué hizo España?, callar…, callar como siempre, justificando una vez más su desarraigo; ese amor a la tierra que nunca existió, ni existe, es el caballo de batalla del porqué este país no se encuentra como puntero entre los lideres. Napoleón III, en su apoyo al dictador Maximiliano de Méjico, envía un regimiento de coraceros y utilizan con agravio, la denominación de la América Latina, ¡nunca lo fue! Solo mentes indoctas e ignorantes, usan ese vocablo. siempre ha sido, Iberoamérica, o Hispanoamérica, hoy tan adaptado  aquí, que al parecer los autores del intento de destrucción de lo español, no hay que buscarlos fuera de España, sino dentro, ese germen tiene un nombre DESARRAIGO, cuando los naturales de un lugar están convencidos de que todo lo exterior es mejor que lo que ellos mismo producen…, sus días están contados, es la mayor alarma de ese desarraigo agónico entre las gentes nativas. Si a eso le sumamos las tendencias políticas, por llamarlas de alguna manera, que a lo largo de los últimos 450 años, se han dado en esta piel de toro, ya tenemos los ingredientes para sentar las bases de una nación desunida, periférica y enemiga de sí misma. Nuestro último y legítimo rey, D. Fernando II de Aragón, creó lo que el mundo no había conocido hasta entonces y no conocería después, a pesar de los buitres, sobre todos, los siempre enemigos ingleses. La traición ingrediente esencial de ese desarraigo, condenó a este impecable monarca y con él a España, a su absoluta desaparición como elemento esencial de la hoy patética Europa.
Alcubierre, es sin ningún género de dudas, el padre de la actual arqueología, llevó  a cabo su trabajo encomendado por el monarca Carlos VII de Nápoles, (Carlos III de España) más conocido como el Alcalde Madrid, por su excelente gobierno, el mejor de los Borbones. Hombre ilustrado que vive en el siglo, al compás de los avances técnicos que aplica en la medida de lo posible en sus reinos y gobiernos, no siempre bien entendido por la chusma y los intereses de los apoltronados, que tanto daño han hecho a este país. Usa los medios que conoce, esto es las técnicas mineras, no en vano era ingeniero de minas. Esta metodología aplicada a la nueva situación, es la que desarrollará a posteriori, lo que se conoce en el mundo científico como el método arqueológico, éste y no otro fue el planteamiento del origen de dicha ciencia. Es evidente que Alcubierre no ejerció la Arqueología como hoy la entendemos. Su objetivo prioritario era localizar piezas de valor para engrosar las colecciones del Rey Carlos III, (Carlos VII de Nápoles). Sus múltiples enemigos, envidiosos de sus éxitos, no tanto por la aplicación de aquellos métodos, como por los hallazgos y extracción de los tesoros del viejo imperio romano, a los que no solo databa y clasificaba sino que catalogaba, dibujaba uniendo a ellos la descripción del lugar y posición que había sido hallado, nunca se aprovechó de su posición para lucrarse, acabando en el más absoluto olvido.
Nace en Zaragoza, en el verano de 1702. Cursa sus primeros estudios y cuándo tiene edad, entra en el recién creado cuerpo de Ingenieros Militares, bajo la protección de los Condes de Bureta, lo que le hace conseguir plazas cómodas para su trabajo.
Pocos años después Carlos III de España, recuperó Nápoles del dominio austriaco.
Andrés de los Cobos, su inmediato superior, lo llevó con él, en 1734, ya que el carácter complicado y las rencillas con algún que otro compañero, le hubiese acarreado más de un disgusto. Había intentado por todos los medios antes de regresar a la Corte, que lo admitieran de forma definitiva, en la oficialidad del Cuerpo de Ingenieros. Pero, no era simpático a nadie. Su manera directa de decir las cosas, hacía chirriar los dientes, a aquellos paniaguados cortesanos, que eran los mandos militares.
Su llegada a Nápoles  no queda registrada hasta dos años después.
Diecisiete siglos antes, un cataclismo, interrumpió la vida tranquila de unas ciudades, en el verano del año 79 de nuestro calendario. Acababan de celebrar las fiestas en honor a Vulcano esposo de Venus y Dios del Fuego, la forja y los volcanes. Todavía estaban calientes las brasas de las hogueras, cuándo el apocalipsis arrasó con las ciudades de Pompeya, Herculano, Estabia, Oplontis y algunas más de menor tamaño, habían desaparecido el 25 de agosto, de dicho año de la faz de la tierra. Según Plinio EL Joven, testigo ocular, narró con detalle a su amigo y gran  historiador Cornelio Tácito, todo cuanto aconteció aquel aciago día.
Según Plinio unos pequeños temblores de tierra y una colosal columna de humo procedente del Vesubio, ascendió a los cielos, a continuación comenzó una lluvia de piedras volcánicas y ceniza que ocultó el sol. Cubrió toda la comarca, finalmente grandes gases ardientes que se movían en suspensión, arrasaron todo que encontraron a su paso en un radio de 70 Km. Esta historia es sabida, más o menos por nuestras gentes, pero lo que casi todos ignoran que fue un zaragozano quien lo descubrió y saco estas ciudades a la luz.
Más de mil quinientos años después, el primer hombre que vuelve a pisar aquellos lugares fue el aragonés Roque Joaquín Alcubierre que pasó al olvido por la desidia de sus  gobernantes y por las envidias y traiciones para alzarse con la gloria del trabajo de este ingeniero de minas.
Con los galones de capitán, Alcubierre se encontraba enfrascado en la nivelación de unos terrenos, cercanos al pabellón de caza del Rey, en Portici, cuándo le llamó poderosamente la atención, la cantidad de objetos antiguos, que salían a pocos centímetros de la superficie. Su amigo y cirujano Giovanni Angelis, le dice, que unos años antes, cuando estaban bajo el dominio austriaco, se cavó un pozo por orden de Manuel Mauricio de Lorena, príncipe de D’Elbeuf y se encontraron vestigios arquitectónicos, mármoles, mosaicos…, lo que le hace sospechar que pueda haber tesoros escondidos. Pide permiso para buscar más exhaustivamente. No debemos olvidar, que desde el Renacimiento, las piezas romanas y griegas, estaban muy cotizadas por las familias más adineradas, hasta Miguel Ángel en su juventud, labró y envejeció varias estatuas, que luego enterró para conseguir dinero.
Tras mucho insistir, le dió permiso el mismo monarca, en octubre de 1738. En aquellos días, ni la Arqueología ni sus métodos científicos, existían todavía. Se pone manos a la obra, con tres peones. El trabajo debió de ser muy duro. Muy pronto comienza a encontrar piezas, de gran interés, hasta que topa con un muro, que le hace pensar que ha dado con un templo, pero con lo que dio fue con el teatro de Herculano, una placa decía que había sido construido por el arquitecto Publio Numisio.

Los sucesivos hallazgos de incalculable valor, animan a Carlos III a proporcionarle más hombres. Alcubierre, ante la falta de un método que aplicar en la tarea encomendada, se ve forzado a utilizar el que conoce que no es otro que el minero, lo que le permite continuar trabajando en los subterráneos, provocándole un deterioro de la salud. Las tareas son tan duras que se emplea mano de obra de presos y esclavos. A medida que avanzaban las galerías se estrechaban y se hacían más inhóspitas, por la humedad y sobre todo por el humo de las antorchas. Tanto los hombres como los materiales, ascendían y descendían atados a una cuerda, por medio de un cabestrante. Su salud sufrió un grave revés. Perdió todos dientes y la vista.
Cuándo se incorpora nuevamente, después de un periodo de reposo, lo hace como Teniente Coronel, y le espera una fase llena de descubrimientos. En 1748 consigue permiso para excavar en otra zona relativamente cercana, donde empiezan a aparecer piezas muy valiosas. Alcubierre, cree que encuentra la ciudad de Estabia, pero en realidad lo que encuentra es la ciudad de Pompeya.
Los años siguientes resultan frenéticos, Roque Joaquín encuentra las ciudades de: Estabia, Cumas, Sorrento, Mercado di Sábato y Bosco de Tre Case, además de Pompeya y Herculano. El Rey le obliga a llevar un minucioso control de todo, de los avances y de lo que se encuentra cada día. Debían ser descritos y dibujados de forma meticulosa, asi nace lo que hoy se conoce como el método tipológico esencial para cualquier arqueólogo. Con ello se lleva a cabo, un descubrimiento único en la historia de la Arqueología, que con el paso del tiempo, no solo informaría del arte romano, sino de cómo vivían.
Sus innumerables éxitos pronto se ven empañados por las envidias, malentendidos y rivalidades de algunos de los que tenía bajo su severo mando. Atraídos por la desbocada fama del lugar, visitan las excavaciones los que se hacían llamar eruditos en dicha materia, que no eran otra cosa que meros coleccionistas. Poco pudieron ver, pues el lugar estaba muy restringido al acceso público no autorizado.
El que hoy es considerado el padre de la Arqueología e Historia del Arte Johann Joachim Wilckenmann, (otro Américo Vespucio, entre otros muchos) en realidad no pasaba de ser un mero anticuario que censuró y criticó muy duramente el método de excavación del aragonés, ¿cómo puede censurar y criticar aquello que no existe hasta que Alcubierre lo crea? Lo humilló públicamente en sus escritos. Su pretensión era hacerse cargo de todo lo descubierto. Para ello cuenta con la ayuda de Camilo Paderni, cobarde como todos los traidores, que no duda en intrigar contra el ingeniero zaragozano, para conseguir el papel de director de excavaciones. Intrigaba cerca del ministro Tunecci, desacreditando a Alcubierre. Esta traición se cree que la organizó el alemán Wilckenmann, ya que Paderni no pasaba de ser un pobre lacayo, no era hombre de mucha inteligencia y lo que el anticuario quería, era hacerse con las obras que salían de dicha excavación.

La envidia enfermiza que sentía el alemán por el aragonés, queda patente en una carta que Wilckenmann envía al conde Brühl, ”La dirección de este trabajo, (se refiere a la excavación) fue encomendada a un ingeniero español, que había seguido al Rey. Actualmente es Coronel y jefe del Cuerpo de Ingenieros, llamado Roch Joachim Alcubierre. Este hombre que tiene tanta familiaridad con las antigüedades, como la luna con los cangrejos, como dice el proverbio italiano, ha causado por su poca capacidad, la pérdida de valiosas obras de arte“. Tampoco perdió ocasión este alemán de insultar al aragonés, nuevamente en cartas escritas, calumniándolo allí donde lo dejaban hablar, pero siempre con la sombra del traidor Paderni que difamaba, allí por donde pasaba. Hay que tener en cuenta que quienes coleccionaban estos objetos que otorgaban un cierto prestigio, pues su posesión estaba reservada a las buenas fortunas, era la nobleza y a la nueva sociedad que emergía con fuerza, los burgueses, dueño al fin y al cabo del sistema financiero de los Estados. Estos pagaban muy bien. La insana envidia que el alemán sufría por Alcubierre, por no cederle el protagonismo, fue reconocida por algunos de los críticos del momento. No olvidemos a su cómplice, el traidor italiano.
En 1772 fue ascendido a brigadier e ingeniero jefe de los ejércitos del rey, así como gobernador del castillo del Carmen, adosado a la muralla aragonesa de Nápoles. Y cinco años más tarde fue nombrado, mariscal de campo.
En 1775 a propuesta del ministro Tanucci, se crea la Real Academia Herculanense. La misión principal era el estudio de todas las antigüedades halladas en las excavaciones y de manera especial en Herculano. La República de las Letras, como solía llamarse por entonces, no tenía acceso a tales obras y de esta manera, pudieron conocer su valor artístico y documental. Esta tarea, ya había sido encomendada a Monseñor Octavio Antonio Bayardi, pero defraudó al Rey, al ministro y a toda esa parafernalia auto intitulada república de las letras.
Para esta encomienda, se eligieron quince personas, al frente, volvieron a elegir a monseñor, ya que la iglesia así lo impuso. Todos eran representantes ilustres del mundo intelectual napolitano del momento. Pero quien no figuró, fue el,”correveidile” de Camilo Paderni, a pesar de ser el director del museo de Portici. Tanto el rey como el ministro Tanecci, le tenían en muy alta estima,”en público” no asi en privado, pues conocían de su traición. No obstante en ocasiones fue invitado a alguna de sus sesiones. Quién no figuró nunca, ni lo solicitó, fue el traicionado y ninguneado Alcubierre. Los felones no saben de cargos, prestigios, ni honores, son solo eso…, felones.

Los museos se fueron llenando de todo tipo de objetos, se habilitó el convento de la Compañía de Jesús, para albergar la Universidad de Nápoles, después de haber sido abolida esta compañía por el papa Clemente XIV. Paderni no soportaba a Alcubierre, aunque no quería reconocerlo. Como director del museo de Nápoles, dirige la excavación, pero es un fracaso tras otro. Lo cual alegra felizmente al zaragozano.
Quienes tanto lo criticaban, ingleses, franceses, alemanes, ejercían el expolio más salvaje de cuantos se haya conocido en la historia y la arqueología. Esto se daría incluso bien entrado el siglo XX, allá donde hollaban las botas de sus soldados. Todo cuánto descubrían, impunemente lo saqueaban, llevándolo a sus países de origen y hasta el día de hoy, se mantienen en sus museos, a pesar de las múltiples quejas y peticiones de devolución a los estados propietarios. Pero todo lo que Alcubierre descubrió se mantiene intacto en su lugar, no era anticuario, asi que no estaba sujeto a los espolios que estos realizaban o financiaban.
Tras su fallecimiento en el año 1780, su viuda se ve obligada a pedir ayuda económica a las autoridades, recibiendo una pensión vitalicia de 150 ducados al año, abocando a la familia  a la más honrada  y humilde de las pobrezas. Este es el pago de un monarca a su fiel vasallo, este es el pago de una nación a uno de sus hijos que de haberlo defendido en su momento, de haber tenido ese arraigo del que sólo se conoce el vocablo, hubiera pasado a ser reconocida como cuna de una rama de la ciencia, pero desgraciadamente esto es…, España y su idiosincrasia. Dedicó su vida a una actividad que lo fascinaba, entregándole todo al Rey, pero al igual que todos los de su estirpe, no conocían la honradez, ni el reconocimiento de quienes le servían, ofreciendo todo cuanto tenían, que en la mayoría de las veces, era la vida.
El trabajo de Alcubierre y sus colaboradores debe ser juzgado en su justo término, considerándolo como el arranque de la Arqueología de campo y sobretodo, como base necesaria e insustituible de uno de los museos más extraordinarios del mundo clásico. No olvidemos que ninguno de los hallazgos salió de Italia, ni siquiera cuando Carlos III, abandonó definitivamente Nápoles.
Una vez más dejamos en el olvido a un héroe, que realizó sin saberlo, el verdadero descubrimiento de la Arqueología y que como con tantos y tantos personajes ilustres de nuestra tierra, pasan al olvido y otros miserables, cobardes y traidores, se apoderan de su trabajo y esfuerzo con la complicidad tácita de nuestros gobernantes, no alzaron ni alzan su voz, para dejar el nombre de ROQUE JOAQUIN ALCUBIERRE en el lugar que le corresponde. Ni una estatua para su recuerdo, ni unas líneas en los libros de texto, ni una calle en pueblo alguno, ni un recuerdo, pero si tenemos plazas de nombre impronunciable, y difícil escritura, de otros países, para vergüenza y humillación de nuestra historia.

 
Nuestros gobernantes están obligados a mantener el legado de nuestros antepasados. Su incompetencia en materia histórica debería ser duramente castigada. La desgracia de estos hombres y mujeres que hicieron y descubrieron tanto y tan bueno, es no haber nacido en cualquier país extranjero, donde su hazaña jamás seria desconocida. Gentes mediocres son archiconocidos merced a estas caricaturas políticas provincianas que mantenemos en este maldecido país.
Ningún representante ni alemán ni italiano, hasta el día de hoy, ha pedido disculpas por haber consentido, que traidores, cobardes, arrebataran el trabajo de un hombre que, sí ha sido el precursor y verdadero padre de la Arqueología. Tampoco ningún títere, mercachifle, de los gobernantes regionales ni españoles, se ha preocupado de ello, su interés, es la bolsa, esa que se vacía con cada cambio y se llena con los nuevos, para repetir el constante ciclo, que de ser bautizado debería llamarse, en honor al rio Anas, “los ojos del Guadiana”.
Zaragoza a 20 de abril de 2014
María Jé Salvador Miguel

Vicepresidenta

miércoles, 9 de abril de 2014

CONCEPTOS SOBRE TERRORISMO


Últimamente en todos los medios de comunicación social del mundo (en este país desgraciadamente habitual) se ha utilizado el concepto TERRORISTA en mi opinión muy alegremente, sin pensar en la mayoría de las ocasiones en su impacto sociopolítico y cultural. Según nuestro diccionario el vocablo terrorista es “dominación por medio del terror”, este concepto nos debe llevar a meditar profundamente para extraer el verdadero concepto de TERROR.

Para los antiguos griegos se trata de una deidad que, moraba a la entrada del Tártaro, hijo de Marte y Venus, los griegos le llamaban Deimos. Otros mitólogos le daban el nombre de Pánico por ser el dios Pan que primero que había aterrorizado a los gigantes. Es el que causa miedo, espanto, pavor sobre un mal o un peligro venidero, existiendo distintas categorías Terror Negro (el ejercido por los Jacobinos en la revolución francesa), Terror Blanco (ejercido por los franceses durante la Restauración) Terror Nocturno ( se da sobre todo en la niñez), etc. Este concepto está íntimamente ligado al de Obsesión por su Modus Operandi. Podríamos concluir resumiendo que el terror es un mal que recae sobre el que lo padece con escasas posibilidades de escapar a él.

 De las organizaciones terroristas reconocidas a nivel mundial que hoy conviven con la sociedad deberíamos de identificar claramente a los terroristas, de los delincuentes comunes y los actos de guerra sumergidos y que se confunden con estas actuaciones. Partiendo de la definición anterior, terroristas los son todos, no obstante hay que matizar. Los estudios realizados al respecto, llegan a la conclusión que estas organizaciones nacieron en un caldo de cultivo propicio donde, la lucha por la libertad se manifestaban de distintas formas, la más extremista, la violencia, es el denominador común de los radicales contra regímenes de corte pseudo absolutistas y dictatoriales que, impedían el libre ejercicio de la exposición de ideas y concesiones sociales distintas a las decretadas por el Estado hegemón. Esta situación para mentes y sociedades de clara raíz violenta “justificaba” la utilización de estos medios para la consecución de sus fines, intentando con ello debilitar al “opresor” y negociar sus utópicas aspiraciones en un plano de igualdad.

Una vez que desaparecen las trabas políticas anteriores, esos fundamentos se canalizan a través de las urnas; esta violencia de persistir (caso ETA, GRAPO, IRA, etc.) se trastoca en delincuencia organizada común, en lugar de lucha política que la había caracterizado hasta entonces. Estos grupos apoyados desde su nacimiento por corrientes políticas de corte principalmente nacionalista y/o revolucionario, claramente xenófobos y racistas, surgidos de una mente paranoica y enfermiza del siglo XIX. Son partidos políticos dulces para con las actitudes de estos grupos y críticos con los resultados ya policiales, ya judiciales, ya gubernamentales, éstos se han percatado y aprovechado de la errónea posibilidad de conseguir sus utópicas aspiraciones, manteniendo una actitud condescendiente en algunos casos con condenas realizadas de “cara a la galería”, contribuyendo a desorientar y entorpecer el desarrollo de una sociedad que bien informada y en un plano de libertad absoluta, probablemente hubiera desembocado en esos mismos postulados.

Frente a ellos, las instituciones políticas nacionales y regionales no nacionalistas, de corte democrático, intentando reconducir y canalizar las aspiraciones de esa sociedad engañada y caótica, nacida en el seno del odio y la incomprensión, como consecuencia del servilismo cantonalista de un grupo de irresponsables surrealistas. Estos partidos nacionales han desarrollado dos tipos diferentes de políticas en su lucha contra el terror. Un primer grupo que actúa con arreglo a la legislación vigente que acota, acosa y cuya victoria es segura sobre los indeseables y, una segunda menos afortunada que emplea las mismas armas que a los que pretende vencer; situándose a menudo en el filo de la navaja, con incursiones frecuentes al lado ilegal. Esta “justifica” de alguna forma las demencias contrarias cuyos resultados enaltecen al ejecutor ante esa sociedad perdida, sin rumbo, cuyos timoneles caen frecuentemente en la depravación, reconduciendo el ideario social hacia un callejón sin salida.

El segundo gran grupo de terroristas definidos como tales por las grandes potencias desarrolladas, es el que lucha para sacudirse el yugo impuesto por los imperios económicos occidentales que en algunos casos mantienen títeres al frente de los distintos gobiernos donde ejercen su presión, impidiendo el desarrollo político, social y cultural de los pueblos que abarcan, no teniendo sus habitantes otra opción que recurrir a la violencia para mermar ese poderío que los esclaviza sin remisión alguna. Es aquí donde surge la verdadera lucha por la libertad en contraposición con la vulgar y organizada delincuencia común tintada de actos políticos. Sus actos dejan de ser terroristas para convertirse en actos de guerra contra la potencia opresora. Llenas están las páginas de la Historia de estos actos que sin contar con los grupos elitistas de sus estados, están condenadas irremisiblemente al fracaso. De modo sustancial se diferencia de la anterior en que, ésta no tiene otro camino para exponer sus concepciones sociales que recurrir a la violencia, al contrario que la primera que goza de libertad para expresarse y canalizar sus inquietudes a través de partidos políticos y coaliciones que concurren a las urnas, aunque el concepto de Democracia sea una utopía en sus realizaciones políticas.

El 11 de septiembre de 2001, sucedió un acto de guerra consecuencia de la política americana en los estados islámicos, no fue el único que sufrió esta potencia, pero si el más importante, no fue un ataque indiscriminado como se ha dicho, se realizó golpeando los tres pilares que sustentan a cualquier Estado, el económico, el militar y el político (España tiene memoria de estos actos en la modernidad), esta política preponderante y demoledora nacida de la propia idiosincrasia anglosajona, puesta en práctica en numerosas ocasiones, pero con mayor énfasis al término de la II Guerra Mundial, donde se definen claramente las potencias y sus satélites, protagonizan cambios profundos de fronteras, donde antes no las había (Palestina, Irak, Grecia, etc.) se crean, para asegurase su hegemonía económica e influencia política, cuyo desarrollo cumbre, se lleva a cabo en plena Guerra Fría; dándole al mundo una dualidad que nunca tuvo, sin que por ello se olvide el potencial Iberoamericano en la misma o peor situación que el mundo islámico. Factor a tener en cuenta, lugar donde, los países desarrollados obtienen la mayor parte de las materias primas para su industria, con precios ridículos que, esclavizan cada día más a esos Estados y, los endeudan con la devolución de esas materias transformadas en productos  de “primera necesidad”. A los que les está negado cualquier atisbo incontrolado o no autorizado de progreso, manteniéndolos en una espiral de decadencia absoluta. Donde descabezan los nativos permitidos por el “Estado hegemón” y por lo tanto sumisos a sus deseos, surgiendo en alguna ocasión algún Allende o Fidel que no aceptan ese yugo y son barridos sistemáticamente o, condenados al asilamiento y al subdesarrollo, ante la mirada impávida del resto del mundo.

El terrorismo es el denominador común de estos grupos que actúan al margen de las normas sociales de convivencia internacionales, carentes de oportunidades de incorporarse a la corriente política de su país donde puedan desarrollar libremente sus ideas y conceptos sociales sin temer a ser “retirados” por  grupos que trabajan para “la Sombra” y que contravienen sus intereses.

De ello podría deducirse la perentoria necesidad de la adopción por parte de estos países de políticas carentes de expansionismo de corte colonial o imperialista, abriendo canales de desarrollo verdadero para los terceros países e incorporación a los foros económicos y culturales que fagociten los extremismos y aíslen los radicalismos, a través de medios pacíficos evitando con ello la aparición de otros Osamas que recojan las ideas más o menos justificadas de éste y, lleven al mundo a una situación de caos e inseguridad permanentes. Con la actitud actual se está construyendo otro limes romano que traerá consecuencias nefastas para estos imperios, puesto que la Historia se repite y el fundamento de la misma (según Herodoto y Polibio) es recordar a los gobernantes los errores del pasado para no volver sobre ellos, debería ser asignatura obligada para estos políticos el estudio y conocimiento de esta ciencia, como ya lo fue en la antigüedad que, redundaría en beneficio propio y en el de la comunidad a la que sirven.


En el caso de España la violencia suscitada por estos grupos radicales que se conceptúan como actos terroristas, se ven amparados por una legislación dúctil que pretende con sus actuaciones integradoras de reconvertir a estos delincuentes en hombres de provecho para la sociedad. Tarea ardua y difícil teniendo en cuenta que la mayoría de los ejecutores y algún dirigente, no solo han nacido en esa espiral  de odio e incomprensión, sino que, están alentados y justificados por partidos y coaliciones pseudo democráticas (algunos de ellos expulsados de los foros internacionales por su continuo apoyo y justificación de actos contra los derechos humanos) que propagan con ahínco postulados xenófobos que rayan el ridículo. No obstante, de estos conceptos vertidos en este escrito y dada la legislación actual que, se halla fuera de la realidad social, se hace perentoria la necesidad de mantenerlos bajo el epíteto de Terroristas, dado que de otra manera se verían favorecidos por la aplicación de beneficios inmerecidos. A pesar de correr el riesgo de ser tachado de retrógrado, soy del pensamiento filosófico del siglo XVIII de la corriente metafísica donde identifican a la sociedad como el organismo humano (de ahí su concepto de sociedad orgánica) partidarios de amputar los males persistentes que aquejan a ese organismo.

Fdo.- José María Fernández Núñez


Licenciado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza